martes, 21 de mayo de 2013

DEPRESIÓN: ¿POR QUÉ ESPERAR A SENTIRNOS BIEN PARA ACTUAR?

Hay situaciones en la vida como enfermedades, pérdidas de seres queridos, problemas en el trabajo, problemas familiares, o situaciones de estrés continuado, que hacen que en un determinado momento de nuestras vidas sintamos una gran pena y tristeza, y estemos decaídos. Este sentimiento es algo totalmente normal e incluso adaptativo para el ser humano, ya que estas señales de alerta hacen que obtengamos el apoyo necesario en esos momentos.

El problema comienza cuando la tristeza nos enreda y se prolonga en el tiempo. Durante ese tiempo, las personas que se encuentran con una depresión, han dejado de hacer cosas que hacían antes y por las que se sentían bien. Junto a lo que dejan de lado en su vida, se encuentran muchas personas a las que apartan poco a poco, todo ello debido a querer esperar a “estar bien” para volver a hacer todas esas cosas que hacían antes. Este hecho es una trampa en la que la depresión nos hace caer, ya que nos volvemos pasivos, haciendo que sea realmente difícil que salgamos de esta situación, si no ejercemos un papel activo y dejamos de lado el pensamiento de “esperar a estar bien”.

A continuación, os presento un ejemplo de un caso de una persona con problemas del estado de ánimo, con él que podréis comprender mejor este hecho:

A Conchita, que lleva una temporada mal, triste y abrumada por sus problemas, le llama una amiga proponiéndole ir al cine, como tantas veces. Esta es la respuesta de Conchita: “mira es que me encuentro fatal, no puedo salir porque no estoy con ánimo, hasta que no me encuentre bien no cuentes conmigo. Me tendría que arreglar y eso me resulta imposible con el ánimo que tengo. No disfrutaré de la película y tendré que contar como estoy. No, decididamente, no puedo”.

¿Qué os parece esta situación? ¿Podemos hacer cosas a pesar de que no nos apetezca mucho? ¿Creéis que la causa directa de que Conchita no salga es que está con bajo estado de ánimo?

Hay personas que aunque tienen bajo estado de ánimo deciden salir. Y es ahí, cuando posiblemente esa persona comience a sentirse mejor.
Es cierto que no resulta fácil hacer cosas cuándo no tenemos ganas de hacerlas, pero tenemos que ser conscientes de la situación en la que nos encontramos y hacernos una pregunta, ¿realmente quiero solucionarlo o quiero ser parte del problema? Si decides lo primero, te invito a que realices algo muy útil: “Actúa como si estuvieras bien”. Se trata de que en tu vida actúes como si fueras un actor, alguien que a pesar de sentirse mal, sale a escena y realiza un papel en el que interpreta situaciones que no le apetecen y sin embargo, ríe a carcajadas y se muestra como si estuviera bien.
Espero que os sirva, y recordéis esto: ¡No esperes a estar bien para hacer cosas, haz cosas para estar bien!

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