martes, 30 de abril de 2013

"EL DECÁLOGO DEL BUEN ESTUDIANTE"


1.       Procura encontrarte en buenas condiciones físicas y psíquicas.

2.      Procura estudiar siempre a la misma hora. Generalmente las horas de mayor rendimiento son de 6 a 9 de la tarde. Si puedes estudiar por las mañanas hazlo entre las 10 y 13 horas.
 
    3.     Utiliza para estudiar los cinco días de la semana de manera regular. Los viernes te costará, pero piensa que te librará del trabajo durante el fin de semana.

  4.      Dedica al estudio entre una hora y media y dos diariamente. Si durante el fin de semana quieres seguir puedes hacerlo siempre combinando bien el trabajo: ligero-duro-ligero, con el descanso.

5.      Para los primeros cursos de secundaria, diez o doce horas de estudio semanal, son suficientes. Pero siempre habrá que tener en cuenta la propia personalidad. A medida que avances en los cursos tendrás que ir aumentando las horas de estudio.

6.      Antes de empezar a estudiar prepara todo el material que necesites: libros, libretas, apuntes, papel, bolígrafo, lápiz, diccionario, goma, regla, lápices de colores, etc.

7.      Cuando te pongas a estudiar decide la hora de acabar o el trabajo a realizar y cumple lo que te has propuesto.

8.     Empieza por una asignatura o trabajo que te sea fácil o que te guste. Cuando ya estés concentrado/a, puedes dedicarte a alguna materia más difícil. Para acabar guarda algún trabajo de poco esfuerzo.
9.      Estudiar es un hábito y hasta que no lo tengas bien asimilado no debes hacer excepciones. Llega un momento que te será tan familiar como las horas de las comidas.

10.  Estudia poco cada día en lugar de estudiar mucho en pocos días.

“Cómo aprender a estudiar”

sábado, 27 de abril de 2013

"Y tú, ¿disfrutas de verdad de tu café?"

Me cuentan la historia de un grupo de prominentes y exitosos profesionales, que deciden visitar a su antiguo maestro universitario. En el encuentro, cada uno habla de sus logros profesionales, de sus metas y sus deseos en la vida, y pronto la conversación se convierte en quejas acerca del estrés y la ansiedad que les produce la vida, el trabajo, los compromisos sociales y familiares, etc.
El profesor ofrece a sus invitados café, por lo cual se dirige a la cocina y regresa con una cafetera llena de un rico y oloroso café, así como con una variedad de tazas de porcelana, vidrio, plástico y cristal. Algunas de ellas eran tazas muy finas y costosas, otras por el contrario, parecían mucho más baratas y sencillas.


Puso las tazas y el café en el centro de la mesa e invitó a sus alumnos a que se sirvieran por sí mismos, al cabo de un corto tiempo, todos tenían la taza de café en sus manos.
El profesor dijo a sus alumnos:
- Quiero que presten atención a las tazas que han quedado en la mesa y a aquellas que tienen en sus manos. ¿Se dan ustedes cuenta de algo?
Aquellas tazas, más bonitas y más elegantes, continúa diciendo, son las que ustedes han tomado, y las que primero se han acabado, las que están en la mesa son aquellas más sencillas y las más baratas. Lo cual es muy natural, porque siempre queremos lo mejor para nosotros mismos. Pero éstas son algunas de las causas más comunes del estrés.
La taza no le añadió ni le quitó calidad al café, no es lo que hace que el café sea mejor, o sepa más rico. De hecho lo que ustedes querían, era el café y no la taza.
La vida es como el café, y todas aquellas cosas que tienen que ver con las exigencias que nosotros nos hacemos a nosotros mismos, la posición social, el estatus, los puestos de trabajo entre muchas otras cosas, son como la taza de café. Pero en este camino, muchas veces nos olvidamos de lo esencial: ¡Disfrutar El Café!

Espero que esta metáfora os sirva en para reflexionar en vuestra vida y recordéis que las personas más felices no son aquellas que lo tienen todo, o que tienen lo mejor, ¡sino aquellas que saben disfrutar y aprovechar aquello que tienen!
¡FELIZ FIN DE SEMANA A TODOS!

jueves, 25 de abril de 2013

¿ESTÁS PENSANDO EN DEJAR DE FUMAR?

Para los fumadores que se están planteando dejar de fumar y para los que no, os presento algunas de las ventajas para la salud, que se obtienen dejándolo ¡¡ya desde el primer día!!
 
 

VENTAJAS DE DEJAR DE FUMAR:


A los 20 minutos:
Su tensión arterial se normalizará.

A las 8 horas:
Los niveles de nicotina y monóxido de carbono se reducen a la mitad y el oxígeno a valores normales, lo que mejora la respiración.

A las 24 horas:
La nicotina y el monóxido de carbono se eliminan del cuerpo. Reducción del riesgo de infarto.

A los 3 días:
Los bronquiolos pulmonares se relajarán. Usted se sentirá en mejor forma y con más energía.

A los 15 o 20 días:
Se nota una desaparición de la tos matutina, una mejoría de la capacidad para hacer ejercicio físico y menor dificultad respiratoria.

Después de varias semanas:
El ex fumador comienza a notar que olores que antes apenas sí distinguía, y sabores que antes no detectaba, ahora se le hacen cada día más presentes y le ayudan a disfrutar y saborear más adecuadamente comidas, perfumes, etc.

A las cinco o seis semanas:
La mejoría en el sentido del gusto y del olfato son notorias, la piel ha ganado en suavidad y tersura, y el cansancio físico sólo aparece después de grandes esfuerzos.

A los dos meses:
La posibilidad de desarrollar enfermedades respiratorias disminuye significativamente, y la tos y la expectoración que hasta ese momento han podido persistir, desaparecen casi por completo.

Después de los seis meses:
La posibilidad de padecer enfermedades respiratorias, cardiovasculares y tumorales comienza a disminuir de forma progresiva y significativa. No obstante, la posibilidad de desarrollar estos procesos no se iguala a la de un no fumador hasta pasado un tiempo, que es diferente según qué tipo de proceso consideremos.

Al año
El riesgo de enfermedad cardiovascular se reduce en un 50%.
Por ejemplo, para los procesos cardiacos es necesario que pasen 5 años, para los procesos respiratorios tienes que pasar 12 o 14 años, y para los tumorales se hacen necesarios hasta 18 años.
No obstante, no debemos olvidar que ya desde las primeras semanas sin fumar se observa una reducción significativa en el padecimiento de estos procesos.

martes, 23 de abril de 2013

LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA

Los beneficios del libro para los niños son incalculables y para toda la vida. Llevan al niño a querer leer, a buscar saber, a adentrarse en el mundo del arte, del dibujo y de la imagen a través de las ilustraciones.
Todos sabemos que el hábito de la lectura es un gran estímulo a la creatividad, imaginación, inteligencia y a la capacidad verbal y de concentración de los niños. Por eso, los libros deberían estar presentes en el día a día de los niños, del mismo modo que sus juguetes. Éstos nos enriquecen a todos, nos llevan a buscar aventuras, historias e información diversa.
El libro es una gran ventana a la formación en todos los sentidos. Podríamos estar aquí hablando y hablando acerca de los beneficios del libro para los niños, pero no pararíamos jamás. Lo importante es tener claro que los libros son importantes, pero el acto de leer, si es posible todos los días, llevará a su hijo a este rincón tan exquisito que es la aventura del saber, del conocer y descubrir. Además, si los padres y las madres comparten el momento de lectura de un libro con los hijos, estarán estableciendo un lazo especial  entre ambas partes.
La lectura ha sufrido las consecuencias de los cambios sociales. Lo que antes solo llegaba por letra impresa, facilitando el proceso de la imaginación, llega  ahora directamente a través de imágenes y no hace falta imaginar nada, viene todo hecho. Esto, para un niño que está en proceso de formación, puede resultar un grave inconveniente, ya que el pensamiento no se ejercita, haciéndose débil, es decir, el razonamiento se hace limitado por no practicar ir a la esencia de las cosas, y carece también de un vocabulario amplio y preciso.
La afición a la lectura no se puede imponer como si fuera una especie de obligación o castigo, sino todo lo contrario, fomentando dicho interés desde las primeras edades y con el ejemplo paterno desde el principio.
La tarea de enseñar a leer a los hijos implica que tienen que aprender a leer pensando y comprendiendo, no solo memorizando; leer analizando, para aceptar o rechazar ideas y así formar su propio criterio; leer preguntando y respondiendo.

Los objetivos que pueden plantearse los padres en relación con la lectura son fundamentalmente los siguientes:

 • Que los hijos desarrollen la afición y el hábito de lectura.
• Que las lecturas de los hijos se seleccionen con buen criterio:
- De acuerdo con los intereses de cada edad.
- De acuerdo con valores científicos, literarios y los de la familia.
• Que las lecturas contribuyan a la formación intelectual y cultura de los hijos  (sin reducirlas a “pasatiempos” o lecturas de evasión).
• Que los hijos aprendan a leer (insistimos, lectura comprensiva y crítica) y mejoren su nivel lector con el tiempo.
• Que las lecturas sean un factor de cultura familiar.

Hay varias maneras, que se complementan entre sí, para fomentar en los hijos el gusto y afición por la lectura:

– Conseguir que los libros sean algo normal en el ambiente familiar: que en casa existan libros, que se adquieran periódicamente, que la llegada de un libro a casa se comente en la familia.
– Que los hijos vean leer libros, el diario y revistas interesantes a sus padres.
– Poner a los hijos en contacto con los libros cuanto antes mejor.
– Lecturas conjuntas entre padres e hijos seguidas de comentarios.
– Controlar el uso de la televisión, ya que actualmente es el mayor obstáculo para la lectura.

Un lector no nace, se hace:

El interés por la lectura se debe inculcar a un bebé desde la cuna y tratar, con persistencia y dedicación, que se convierta en un hábito. Es fundamental para los niños que aprendan a buscar conocimientos mediante la lectura desde la más temprana edad. Los niños deben oír historias lo antes posible. Se recomienda además que lo hagan con disciplina, es decir, teniendo preconcebida una hora al día para hacerlo. Podría ser a la hora de dormir, o después de comer, y lejos de cualquier distracción. 
No es necesario esperar a que un niño lea para que él pueda tener contactos con los libros. Hay libros para todas las edades. Libros sólo con imágenes, para que los padres vayan indicando el nombre de cada imagen y haciendo  que el bebé lo repita, hay libros con vocabularios, es decir, que además de la imagen lleva también el nombre debajo de la misma, para que el bebé vaya visualizando las letras y las palabras. Y los libros con texto e ilustraciones para los niños que ya saben leer.


viernes, 19 de abril de 2013

CÓMO ACTUAR FRENTE A LAS RABIETAS DE LOS NIÑOS


Podemos definir la rabieta como una respuesta de rabia ante una situación de insatisfacción. No es una conducta aprendida sino natural, si bien puede desencadenar conductas asociadas que si serán aprendidas.
-         A los doce meses aproximadamente se inician de manera esporádica y poco intensa.

-         Entre los 2 y 3 años se presentan frecuentemente, incluso hay niños que manifiestan una diaria, y son muy intensas.

-         Entre los 3 y 4 años, disminuye la frecuencia y la intensidad, aunque algunas veces pueden presentarse con gran intensidad como en la etapa anterior.

-         A partir de los 5 años son poco frecuentes, porque deben emplear otros recursos para mostrar sus enfados.
La mayoría de los padres y madres en algún momento tienen que aguantar las rabietas de sus hijos/as. Se trata de un signo de independencia del niño y es bastante normal, aunque ello no significa que sea fácil de resistir y especialmente en público.
Las rabietas siempre suelen tener un motivo. En algún momento se daría cuenta de que su comportamiento daba resultados, pero lo que debe aprender es que se trata de una conducta inadecuada:

·         Que no conduce a nada.

·         Que no le ayuda en su frustración.

·         Que no le libra de una obligación.

·         Que no modifica nuestra manera de pensar con respecto a algo.

El objetivo principal en la mayoría de los casos es llamar la atención y esto lo consigue, no sólo al darles lo que buscan, sino también cuando le regañamos, le miramos y le hablamos intentando razonar con ellos o ellas. Por eso, la forma más rápida de liberarse de este comportamiento es ignorar al niño o niña, puesto que no hay forma de razonar en medio de un arranque emocional. Si se le ignora mientras está en un lugar seguro se le enseñará que las rabietas no son eficaces y aprenderá a utilizarlas con menos frecuencia.

“La Rabieta Aprendida”.

Aparecen más tarde que las rabietas evolutivas, suelen aprenderse entre los dos años y medio y tres años.
Se trata de conductas que implican: Llorar furiosamente, golpearse, tirar cosas, intentar apoderarse de lo que no le dejan, quejas, gruñidos, mirar despectivamente, etc.


Consejos para evitar las rabietas aprendidas:
 
   ·         Si vas a ceder y lo sabes, no esperes a que surja la rabieta.

   ·         No le chinches antes de que tenga cuatro años como broma para que se enfade, porque estás estimulando las rabietas.

   ·         No le atiendas SÓLO cuando se enfada.

   ·         No queráis resarciros de vuestra posible culpabilidad comprándole aquello que pedía o dándole lo que quería si ya ha dejado de hacerlo.



Pautas a realizar frente a las rabietas:
ü  Apartarse, hacer otra cosa mientras dure la rabieta.

ü  No debemos mirar al niño o niña ya que prolongará la rabieta. Se puede esperar unos minutos y decirle “cuando acabes de llorar nos iremos a…”.

ü  Al terminar la rabieta hay que recibirle como si no hubiera pasado nada y sin mencionar el incidente.

ü  Si la pataleta se prolonga y nos sentimos necesitados de ceder a su demanda porque no se aguanta más, debemos explicarle que estamos cansados de oírle, llevarle a otra habitación y sentarle en un sitio donde él o ella no pueda vernos pero nosotros sí. Allí debe estar hasta que termine.

ü  Los niños/as saben cuándo realizar las rabietas y cuál es el momento más probable para que el padre y la madre cedamos; puede ser cuando hay gente delante o la madre y el padre estemos cansados.

ü  ¡Ojo! Una rabieta cuando los niños y niñas van creciendo no es algo normal, y es consecuencia de que de pequeño obtuvo todo lo que quiso de esta forma. Por lo tanto, los padres y madres tenemos a cargo la tarea de enseñar a nuestros hijos que una rabieta no le conduce a obtener cosas positivas, sino que es algo completamente inadecuado ante lo que nadie va a ceder. 
“El comportamiento infantil. Orientaciones educativas” (Margarita Vidal Lucena).
Os dejo dos vídeos sobre las rabietas:
  •  En este vídeo realizan una aproximación de porqué los niños pueden realizar rabietas o berrinches y qué podemos hacer en esas situaciones.
  •  Y un vídeo con una forma "novedosa" para probar frente a las rabietas de nuestros hijos ;-D :


¡¡Buen fin de semana!!

jueves, 18 de abril de 2013

PARA CONOCER UN POCO MÁS ACERCA DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

      
     
       La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad degenerativa de ciertas células cerebrales, las neuronas, en particular las que utilizan como neurotransmisor la acetilcolina.
Las lesiones en el cerebro empiezan por el hipocampo y las amígdalas (gestionan la memoria y los afectos); lo que explica los olvidos y los cambios de carácter y personalidad que sufren las personas en el comienzo de la enfermedad. Más tarde, se extiende también a otras zonas de la corteza cerebral.

A medida que van muriendo las neuronas, las funciones cerebrales desaparecen paulatinamente. Por ello, el enfermo pierde poco a poco sus capacidades para mantener las actividades instrumentales (conducir, usar el teléfono, utilizar el transporte público...), las actividades sociales (ir a visitar a amigos o familiares, ir a comprar, establecer nuevas relaciones...), y las actividades de la vida diaria (ir al retrete, asearse, comer, vestirse...). 
La desaparición progresiva de la autonomía conduce a una dependencia cada día más estrecha del enfermo hacia su cuidador principal.

 Es importante tener en cuenta estas concepciones de la enfermedad de Alzheimer:
  • No es una consecuencia del envejecimiento, se trata de una verdadera enfermedad.
  • No tiene nada que ver con la “locura”, sino que es una enfermedad del cerebro.
  • La persona que la sufre tiene el estatuto de “enfermo” y por tanto todos los derechos reconocidos por la ley a las personas enfermas.
  • Aún no se conocen las causas concretas de la enfermedad y no existe tratamiento para prevenirla o curarla.

Fases o grados de la enfermedad:

       Se estima que un enfermo de Alzheimer, tiene un promedio de 10 a 12 años de vida después del diagnóstico. Se han descrito tres grados, que sirven sobre todo para definir el estado del enfermo en el marco de la evolución de la enfermedad, para seleccionar los medicamentos y para evaluar la pérdida de autonomía (Ley de Dependencia).
Los problemas de memoria son una de las primeras señales de la enfermedad y algunas personas pueden tener “Deterioro Cognitivo Leve” (DCL o MCI). Las personas con este deterioro tienen más problemas de los que normalmente tienen las personas de su misma edad, pero sus síntomas no son tan severos como los de aquellas personas que están avanzadas en la enfermedad.
 
  1. Enfermedad de Alzheimer Leve: La pérdida de memoria continúa y surgen cambios en otras capacidades cognitivas. Las personas frecuentemente son diagnosticadas durante esta etapa. Los problemas pueden incluir: perderse, dificultad para manejar el dinero, repetir las preguntas, más tiempo para las actividades diarias, pequeños cambios en el estado de ánimo y en la personalidad.
  2. Enfermedad de Alzheimer Moderada: El daño ocurre ya en las áreas del cerebro que controlan el lenguaje, el razonamiento, el procesamiento sensorial y el pensamiento consciente. La pérdida de la memoria y la confusión aumentan, comienzan a tener problemas para reconocer a sus familiares. Tal vez, no puedan aprender cosas nuevas ya, llevar a cabo tareas que incluyen varios pasos, y es posible que tengan alucinaciones, delirios y paranoia o se comporten impulsivamente.
  3. Enfermedad de Alzheimer Severa: En la última etapa de la enfermedad, las placas y ovillos se han extendido por todo el cerebro y los tejidos del cerebro se han encogido considerablemente. No pueden comunicarse y dependen completamente de otros para su cuidado. La persona quizás pasa la mayor parte del tiempo en cama ya, en la medida que su cuerpo va dejando de funcionar.

Diagnóstico:


La enfermedad de Alzheimer únicamente se puede diagnosticar de manera definitiva después de  la muerte de la persona. Pero los médicos tienen métodos y herramientas que les ayudan a determinar con bastante precisión si una persona está teniendo problemas de la memoria “posiblemente tiene Alzheimer” (demencia puede ser debida a otra causa) o “probablemente tiene Alzheimer” (no se encuentra otra causa).

Tratamiento:

A pesar de que hasta el presente, no hay una cura disponible para la enfermedad de Alzheimer, una adecuada planificación médica y social pueden aliviar la carga para el paciente y su familia. Las medicinas apropiadas pueden disminuir la agitación, la ansiedad y el comportamiento impredecible, así como mejorar la regularidad del sueño y tratar la depresión. El ejercicio físico y las actividades sociales son importantes como también lo son la adecuada nutrición y el mantenimiento general de la salud. Un medio ambiente sereno y bien estructurado pueden ayudar a la persona afectada a conservar en lo posible el más alto nivel de comodidad.

Estimulación Cognitiva:  
Actualmente ha cambiado la forma de abordar las demencias, y además del tratamiento farmacológico se empieza a tener en cuenta otro tipo de terapias que van a contribuir junto con los fármacos a enlentecer el curso de la enfermedad. Entre esas terapias se encuentra la estimulación cognitiva. La estimulación cognitiva se basa en el concepto de plasticidad cerebral, que es la capacidad que tiene el cerebro de recuperarse después de un daño a través de cambios tanto estructurales como funcionales.
Antes de comenzar el tratamiento en Estimulación Cognitiva es imprescindible conocer el estado de todas las funciones cognitivas, cuales están conservadas y cuales alteradas. Para ello se realizará la Evaluación Neuropsicológica, consistente en una serie de pruebas que van a ir midiendo todas las capacidades del sujeto para después ser comparadas con puntuaciones normales para su edad y escolaridad, y determinar así el grado de deterioro. Además, es necesario conocer otros datos, como escolaridad, profesión, hobbies, presencia o no de problemas de conducta, déficits físicos (visuales, auditivos, motores,…), diagnóstico y fase de la enfermedad en la que se encuentra; además del funcionamiento del paciente en las actividades de la vida diaria tanto instrumentales (hacer la compra, la comida, manejo del dinero, manejo de la correspondencia,…) como básicas (aseo, vestido, alimentación,…).
 Una vez que conocemos todas estas áreas procederemos a plantear objetivos y planificar el tratamiento. Va a ser importante tanto la evaluación inicial como una evaluación de seguimiento (cada 6 o 9 meses) para valorar el deterioro y posibles modificaciones del tratamiento. Vamos a utilizar una serie de actividades que trabajen funciones cognitivas concretas a través de diversos formatos y canales sensoriales.
La estimulación cognitiva debe cumplir 3 principios básicos. En primer lugar la constancia; no es efectiva si no se realiza de forma continua. En segundo lugar, la flexibilidad; debe de adaptarse a las distintas fases de la enfermedad. Y en tercer lugar, la personalización, ya que no existe un patrón estable de evolución en todos los pacientes, el tratamiento debe adaptarse a las características de cada uno.
www.nia.nih.gov/Alzheimers (National Institute on Aging).
www.alzheimer-online.org (Portal Alzheimer Online).
www.fundaciónalzheimeresp.org (Fundación Alzheimer España).
www.afal.es   (La Asociación para las familias con Alzheimer).

martes, 16 de abril de 2013

"EL DECÁLOGO DEL BUEN TRATO"


1)      Las personas que reciben de ti buen trato te suelen responder con la misma moneda.

2)     Sonreír es una manera muy económica de recibir sonrisas y crearte un entorno grato. Cuando te cruces o hables con alguien sonríe.

3)     Si alguien quiere decirte algo, escucha y muéstrale también tu disposición a escuchar.

4)     Muestra interés por los demás: por lo que hacen, dicen u opinan.

5)     Si hay algo que te gusta de quien tienes delante, no te lo guardes, díselo.

6)     Habla bien de las personas que nos rodean. Hablar bien no cuesta nada y hablar mal, tarde o temprano, tiene altos precios.

   7)     Ofrece tu ayuda siempre y cuando resulte oportuno y puedas hacerlo.

   8)    Sé cálido y sensible a las dificultades de los demás.

   9)     Muestra respeto y no juzgues o invalides los puntos de vista de los demás.

   10)  Cambia la expresión así son las cosas por así lo veo yo, para expresar tus opiniones o tus desacuerdos.

 Madrid Salud.